ADICCIONES DE LA COMPRA
La adicción a la compra se define como la deficiencia del control de impulsos que se manifiesta en el afán por efectuar continuamente compras nuevas, en su inmensa mayoría de productos innecesarios o superfluos. Se trata de un concepto muy cercano a la “compra compulsiva” y la “onomiomania”, aunque los anteriores términos suelen tener un enfoque más clínico, relacionado con un trastorno psicológico individual de control de impulsos.1 El término adicción a la compra suele tener actualmente un enfoque más psicosocial o se encuadra dentro de las adicciones sin droga, como la adicción al juego, internet, videojuegos, etc.
La adicción a la compra ha recibido especial atención a partir de la década de 1980, cuando se hizo patente un espectacular aumento del número de personas que la padecía.
CAUSAS
- Obsesión por la imagen corporal y la apariencia física. En la era de las redes sociales, el poder de la imagen es una constante. Y la moda es un medio para potenciar esa presencia. En relación con este punto, surge el riesgo de confundir el tener con el ser. Así como también surge el riesgo de confundir un estilo de vida con la propia identidad personal.
- Cubrir carencias afectivas y vacíos internos. Por medio de la rutina de salir de tiendas, la persona siente que controla este aspecto de su vida. Es decir, elige aquello que quiere llevarse a casa. A veces, la persona utiliza esta ocupación como una forma de distraer la atención de otro asunto que pesa más en el ánimo. Por tanto, en el origen de la adicción a las compras puede haber un sufrimiento personal.
- Baja autoestima. La baja autoestima suele estar en la base de muchos de los sufrimientos humanos. Por ejemplo, la persona puede buscar la aceptación en su grupo de amigos al proyectar una imagen determinada.
- Una educación carente de límites. Cuando una persona ha crecido en un entorno en el que sus caprichos han sido atendidos de forma inmediata, interioriza un modelo del mundo en el que no existe espacio para posponer un deseo. En este caso, la persona vive sometida a la dictadura de su propia voluntad caprichosa.
- Soledad. A veces, la persona se siente sola y encuentra en esa rutina inicial de salir de tiendas una ocupación que le aporta la sensación inmediata de novedad al estrenar una nueva prenda. Sin embargo, el riesgo de ese plan inicial es que la persona termina encerrada en el bucle de esa distracción que le hace sentir más sola todavía.
- CONSECUENCIAS
- Problemas económicos. El consumo altera de forma directa el presupuesto de esa persona que, incluso, puede llegar a acumular deudas. La persona puede llegar a tener ropa en el armario que ni siquiera ha estrenado, prendas con la etiqueta puesta.
- Mentiras. Para ocupar su propia realidad, la persona suele engañar a su entorno próximo. Por ejemplo, puede decidir que una prenda no es nueva cuando sí lo es.
- Ansiedad. Para una persona que sufre una adicción a las compras es un motivo de angustia el hecho de ir a un centro comercial, ver los escaparates y no comprar nada. Es decir, surge la dificultad de controlar los propios impulsos personales ante esos estímulos.
- Vacío interior. Tras esa aparente sensación de satisfacción que la persona experimenta cuando adquiere un nuevo capricho, surge un consecuente dolor emocional. Es decir, estas compras no aportan un disfrute real, sencillamente, porque en el origen de este comportamiento existe una adicción. Por ejemplo, es muy posible que la persona no se sienta orgullosa de sí misma.
- Sufrimiento generalizado. Una persona que sufre una adicción, del tipo que sea, tiene dificultades para concentrarse en otros ámbitos de su vida. Por ejemplo, en el trabajo. Los pensamientos del afectado giran de forma recurrente en torno al mismo tema.
- Cambios frecuentes de ánimo que son un reflejo de inestabilidad interior. La adicción, en sí misma, es un síntoma de esa realidad emocional.
CONSEJOS PARA NO COMPRAR DE MÁS
- No improvises, planea tu compra. Haz una lista de lo que quieres. ...
- No compres cuando estés triste. No sustituyas una emoción porque las cosas no reconfortan. ...
- Ve con otra persona. Un amigo o familiar puede ser tu respaldo. ...
- Haz un presupuesto. ...
- Consúltalo con la almohada.
aqui un video informativo
https://www.youtube.com/watch?v=w6F8GT7gSLY
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